jueves, 12 de febrero de 2015

El gran vıaje - Estambul

Siempre quise hacer un viaje largo, de esos en donde uno se pierde de la realidad diaria (y aburrida), de esos en que uno se siente libre.

Un día hace unos meses decidí que haría realidad mi sueno y me iría de viaje, de esos viajes largos a Asia, vendería, regalaría, donaría y botaría todo lo material que me ataba en Santiago y tomaría mi mochila y me iría lejos, sola y sin planes, al fin podría experimentar de nuevo la libertad en su máxima expresión. Yo se que la libertad esta en la cabeza, pero es difícil mantenerse así cuando te suena el celular, suena el timbre, llegan las cuentas, la alarma para trabajar, etc.

Así de a poco y muy estudiosa empece a preparar todo, que llevar, que comprar, donde ir, que hacer...y de repente llego el dia y no me di ni cuenta...habia pensado tanto en que ese momento llegaria que fue super natural todo, la venta de mis cosas y preparar la mochila y simplemente ir al aeropuerto.

Después de 22 horas me encontraba en Estambul la ciudad mas grande de Turquía, con el frio mas grande que he sentido, sin hablar nada de  turco y sin entender nada. Me pare en el aeropuerto a mirar alrededor y era todo super distinto a mi realidad,  nunca habia visto gente musulmana tapada hasta las pestanas ni tantas razas distıntas en un solo lugar. Yo era una mas dentro de esa mezcla de personas y por un momento me pregunte: que estoy haciendo aca? no entiendo nada hace frio, yo estoy con hawaianas...y mori de la risa, de esas carcajadas que a una le hacen doler la guata y la gente me miraba, a mi la mujer rara vestida de verano, riendose sola a carcajadas en medio del aeropuerto.

El pánico duro solo un segundo, después de la risa me cambie de ropa y sali a tomar el tren rumbo a la casa de Sait, el amigo turco que conocí a través de couchsurfing y que me hospedaria por dos semanas. En el metro pedí con senas el celular a un tipo y el llamo a Sait, no se que hablaron pero me estaba esperando en la siguiente estación. Mi encuentro con el fue como si nos conociéramos hace anos, y hoy que ha pasado mas de una semana puedo dar fe de que las relaciones no tienen nada que ver con la cercanía física o el tiempo.

Me he sentido muy feliz en esta ciudad, a pesar de que me resfrié con fıebre al segundo dia y aun no se me quita, he conocido gente en la calle que ha querido conversar, conocer de mi cultura, compartir una comida, un trago, una pipa de agua conmigo, y es que en verdad nunca había conocido hombres tan apasionados por las mujeres jajaja aca te hablan en la calle e invitan a comer en 5 minutos, eso al menos en Chile no pasa, y a mi me ha causado mucha risa porque no se trata de piernas ni escotes, aca es full invierno y solo se me ven los ojos, pero por algún motivo, se sienten muy intrigados por conocer gente de lugares lejanos, lo que para mi es perfecto porque estoy mas que dispuesta a conversar y aprender.

Por el momento es todo, los lugares a vısıtar son hermosos, pero por ahora me quedo con la gente y su manera de ser, que me están haciendo tener ganas de extender mi estadía mas de lo pensado.

Ferry rumbo a ısla prıncesa